Desde lejanos años estas tierras se llamaban Agua de Dios, significando con ello la prodigiosa bondad de las aguas termales que allí brotan en el sitio “ Los Chorros” . El adelantado Jiménez de Quesada en 1539 había estado en la fuente de “Catarnica” ubicada donde luego se fundara la ciudad de Tocaima, en cuyas aguas encontró alivio para su cuerpo lacerado. El 16 de Enero de 1858 el gobernador de la Provincia de Bogotá Doctor Pastor Ospina, en virtud de la Ley del 17 de Marzo de 1857, que autorizó el Gobierno Nacional, para que funde en el lugar que juzgue mas adecuado, un establecimiento destinado a la curación del mal llamado elefancia, recomendó para ello las tierras de Tocaima donde se encuentran muchos enfermos por ser buen clima. El 22 de Enero el Gobierno le contestó: “ Autorizase al Señor Gobernador del Estado de Cundinamarca para que adquiera por compra en los ejidos de Tocaima en el sitio denominado “Nolia” hasta dos hectáreas en tierra para montar el Lazareto de que habla la Ley 17 de Marzo de 1857”.
Posteriormente en el año 1860, “ comenzaron a reunirse los leprosos en los alrededores de Tocaima, llegaban de diferentes partes del país, solitarios, abandonados por sus familias, en completo aislamiento y con dolencias físicas para buscar algún lenitivo a sus dolores en los celebres baños azufrados la Catarnica” “ Alarmados los vecinos ante el peligro del contagio empezaron primeramente a mirarlos de reojo, a hacerles el vacío, enseguida hostilizarlos y por último a perseguirlos, lo que obligó a estas personas a pasar el río y buscar dos leguas más allá un asilo, en que no fueran vejados ...”
El Lazareto de Agua de Dios fue creado por Ley del Gobierno el 10 de noviembre de 1870 como medida de emergencia para asilar allí a los enfermos de Lepra sin importar condiciones, lugar, ni forma. A partir de febrero de 1871 sucedió su real fundación y definitiva reclusión no voluntaria por casi un siglo en que se forjó una imagen y un cúmulo de ideales para que con el transcurrir de los años se enfrentara con decisión el reto y diera vida al naciente municipio.
Un estimulo, una esperanza, fué llegada en septiembre de 1889, el Padre Miguel Unía Salesiano quien no solo les brindó consuelo sino además trazó un Plan de organización Social y Cristiana como base para su constitución en comunidad. El Padre Luis Variara continuo con el apostolado salesiano dedicándose a mitigar las tristezas de los enfermos, fundó centros educativos, culturales y fundó la congregación de las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Las Hermanas Dominicas de la Presentación fueron gestoras de la educación y la Salud.
En Agua de Dios estuvieron recluidos ilustres personajes entre ellos el célebre político, historiador, jurista y poeta Adolfo León Gómez y el gran músico compositor Santandereano Luis A. Calvo, autor del intermeso No.1.
El Municipio de Agua de Dios esta ubicado en la parte suroccidental de Cundinamarca, limita al norte y oriente con Tocaima al Sur con Nilo y al Occidente con Ricaurte, cuenta con una población aproximada de 14.000 habitantes. Temperatura media de 29 grados centígrados.
“basado: MARTINEZ, Morales Luis Antonio. Bajo el Ardiente Sol de Agua de Dios, Agua de Dios/2001”